¿Abusando de su autoridad?

Cuando decides no estar callada y defender tus derechos, exigiendo que se te apliquen los límites reales que marca el ordenamiento jurídico, y no otros más restrictivos, pasa lo que pasa: caen las multas.

Y llevo dos.

Sobre la primera ya he escrito, me la impusieron el día 19 de julio de 2011, me multaron acusándome de haber coordinado esa magnífica manifestación (cosa que todos sabemos que no hice, esa mani la coordinamos entre los 80.000 manifestantes) y de “permitir” que se desviara el recorrido para pasar por la puerta de la alcaldesa de Valencia. Contra esa multa ya estamos en fase de recurso de alzada y pronto nos veremos en el contencioso.

La segunda llegó el miércoles, aproximadamente a las 12 de la noche, al finalizar un cineforum-debate en una sala de Valencia. Mientras acabábamos la tertulia unos compañeros estaban fumando en un banco de un parque cercano. Una pareja del cuerpo nacional de policía se les acercó, les requirió la documentación y procedió a registrarlos y cachearlos uno por uno, sin encontrar ningún indicio de incumplimiento de la legislación vigente.

Al verlo nos aproximamos. Conozco bien el art. 20 de la Ley Orgánica de Protección Ciudadana. En el mismo se establece que los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad podrán requerir, en el ejercicio de sus funciones de indagación o prevención, la identificación de las personas y realizar las comprobaciones pertinentes en la vía pública, siempre que el conocimiento de la identidad de las personas requeridas fuere necesario para el ejercicio de las funciones de protección de la seguridad que a los agentes encomiendan la presente Ley y la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.” Por ello, y en base a este artículo, procedí a preguntarles a los agentes (servidores públicos no olvidemos) los motivos que les habían llevado a requerir la identificación de mis compañeros.

La respuesta fue fulgurante, “luego cuando necesita a la policía bien que la llama y ahora viene aquí a criticarnos”, “está de moda meterse con la policía”. Les reiteré que no me metía con nadie, que conocía los preceptos de la 1/1992 y que quería que les explicaran los motivos del cacheo y que nos indicaran su número de identificación. A continuación procedieron a requerirme mi DNI sin más explicación.

Tras finalizar con la comprobación y confirmación del documento de identidad, el agente me restituyó el documento. Volví a pedirle por favor su número de identificación, recordando que la Instrucción 13/2007 de la Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio del Interior) relativa al uso del número de identificación personal en la uniformidad de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, establece que “Todos los componentes de la Guardia Civil y Cuerpo Nacional de Policía que vistan uniforme y/o equipo de trabajo (…) deberán llevar sobre sus prendas de uniformidad el número de identidad personal correspondiente al del Carnet Profesional y a la Tarjeta de Identidad Profesional, en lugar bien visible y de forma que a la denominada distancia de respeto puedan ser leídos sin dificultad por los ciudadanos. Esta obligación se configura como un derecho de los ciudadanos a identificar, en todo momento y sin ninguna acción positiva de demanda por su parte, a los efectivos que le están prestando la función o servicio correspondiente, y como contrapartida en un deber de éstos a efectuarlo”. Al ser de noche y no poder leer el número de identificación de los agentes, mi derecho a saber quien me estaba identificando me amparaba esta solicitud. Tenemos bien aprendida la lección después de meses en las plazas y unos cuantos talleres de resistencia pacífica.

Pero ante mi insistencia, su respuesta fue todavía peor: “usted tranquila porque el número le llegará a casa con la citación por un juicio de faltas por cuestionar la actuación policial a viva voz y por reírse de la policía con sus amiguitos”, “usted es una populista”. Sin más dilación y explicación los agentes abandonaron el lugar.

En ese momento, las 15 personas que rodeábamos a los dos policías nos quedamos sin palabras. ¿Qué puede llevar a un chaval tan joven a una reacción así con personas que únicamente reclaman el respeto a sus derechos y el estricto cumplimiento de la ley? ¿Me llegará una multa a casa por conocer y enunciar los artículos de una ley en voz alta? ¿Las actuaciones de algunos policías son incuestionables en público?

Conocer nuestros derechos es fundamental para saber cómo reaccionar ante este tipo de actitudes y afortunadamente, gracias al esfuerzo y al trabajo de muchos compañeros con sus talleres educativos en las plazas y en los pueblos, cada vez somos más los que estamos informados e informando.

Seguiremos con este tema, sin duda.

(gracias Guzmán!!)

Anuncios

Acerca de Adoración Guamán

Adoración Guamán
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¿Abusando de su autoridad?

  1. Mariana dijo:

    Yo creo que lo que lleva a policías jóvenes y mayores a comportase así es una mezcla de ignorancia y chulería. No están acostumbrados a que la gente conzca sus derechos y los reclame y eso les jode enormemente. Algunos todavía no se han enterado de que la dictadurá, afortunadamente pasó, y que ya no valen las acciones sin explicaciones.
    Ánimo.

  2. Marco dijo:

    Mucha gente, acostumbrada a las respuestas y satisfacciones rápidas que les promete la vida moderna, nos pregunta de qué ha servido el 15M. Si todo sigue igual, sigue habiendo desahucios, siguen gobernando los mismos y se siguen interviniendo países para acabar con su ya de por sí maltratada democracia, ¿de qué ha servido el 15M? Cada vez que contesto a esa pregunta la respuesta es distinto: hemos aprendido que no estamos solos, ha comenzado el proceso de educación ciudadana, nos hemos empoderado… Ahora ya tengo otra respuesta más. El 15M ha servido, entre muchas otras cosas, para que le perdamos el miedo a los cuerpos de seguridad (y, por lo visto, represión) del Estado. Para conocer las leyes y nuestros derechso y exigir su aplicación. Seguiremos plantando cara

  3. Brancaleone dijo:

    Ya está costando que las personas de este extraño reino nos demos cuenta de que va el asunto. ¿Acaso pensabais que la policía está para defenderos y no para reprimiros? Hasta que no lo sentimos en nuestras carnes no nos valen los testimonios de los demás. Así nos luce el pelo democrático.

  4. Chemi Ta dijo:

    Nos sucedió un caso similar (policias jóvenes con la placa recien estrenada) y creo que nuestra actuación, dado que como parece tambien erais unos cuantos los presentes, os puede ser útil:

    Estando en un parque, llegaron unos secretas y empezaron a cachear a dos chavalillos, conocidos por parte de nuestro grupo. La actitud de los policias era muy chulesca e impropia de un agente. No encontraron ningún motivo del incumplimiento, pero aun asi seguian amedrentándolos los policias, aprovechando que eran muy jóvenes los chavales, que se les veia un poco acojonados.
    Varios de nuestro grupo, unos 15 comenzamos a decirles que se estaban excediendo… y para que queremos…. Se vinieron hacia nosotros como macarras, muy chulos y subidos y nos pidieron la documentación y que fueramos sacando lo que teníamos en los bolsillos. Dado que son secretas, nosotros solicitamos ver primero la placa. Nos la enseño muy rapidamente… aunque un colega estuvo habil y le pidio verla de nuevo… lo suficiente para coger el número. Otro de forma que los secretas lo vieran, apunto el nº de matricula del coche.
    Siguieron chulos cacheandonos a cada uno y que nos ibamos a enterar, etc…
    Cuando terminaron… uno salto: “Vamos al puto juzgado de guardia para que éstos se enteren”.

    Y asi fue… nos presentamos ya no 15 que estabamos, sino tambien los chavales que habian cacheado, otro grupo que tambien había… total que eramos unos 30… imaginaros el escándalo en el juzgado de guardia. Cuando fuimos a poner la denuncia los 30, llamo el juzgado a la comisaría correspondiente directamente al comisario y nos dijo que fueramos para allá.

    Y para allá fuimos a la comisaría los 30 que eramos. El comisario solo recibio a cinco de nosotros y nos dijo que no nos preocuparamos. Al salir del despacho nos cruzamos con ellos y uno dijo “menuda cara de porreros que teneis… ” a lo que uno contesto “y tu de ponerte la cocaina que confiscas”… jajajaja… el secreta encendido y con el comisario gritándole “venir aquíu ahora mismo!”.
    Les monto un cristo…

    Moraleja:
    En una situación así, si teneis varios testigos que luego respondan… lo mejor es intentar cogerles aunque sea la matrícula del coche e irte inmediatamente a denunciarlos, al ser posible ir en grupo, al juzgado de guardia (no a la comisaría).

    Como me dijo un amigo mío guardia civil, “en estas cosas gana el que denuncia primero”. Y el policia tiene presunción de veracidad, pero 10 personas diciendo lo contrario de lo que diga los dos policias, crea una duda razonable para no tener que sufrir ninguna sanción.

    • Adoración Guamán dijo:

      TIenes toda la razón, deberíamos haber ido esa misma noche. Estamos pensando lo que hacer, en cierta manera, el chaval, con esa chulería de película, luego nos dio hasta pena. Pero claro, no podemos consentir esos abusos así que en breve denunciaremos, tenemos los datos. Gracias por la experiencia y por la recomendable moraleja, es lo que deberíamos hacer todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s